Kick Off 2005
Ayer por la noche llegué del Kick Off de este año. Se trata de una especie de convención anual que hace la empresa para, por un lado, ponernos al día de las cifras del ejercicio: objetivos, resultados, etc. Por otro lado se pretende que sea un punto de reunión entre la gente que trabaja en la central de Madrid y los que trabajamos en las delegaciones. Siempre organizan, a parte de las reuniones sobre cifras y demás, unas actividades lúdicas.
Este año solo ha durado 2 días (jueves/viernes).
Jueves 24
09:30 - Salida desde Alicante en Euromed dirección Valencia. Billete de primera ![]()
11.00 - Llegada a Valencia. Somos (Marisa y yo) la primera delegación en llegar. Esperamos unos minutos hasta que localizamos el autobús que nos tiene que llevar al hotel. La chica de la agencia que organiza todo nos dice que esperaremos al resto de delegaciones para irnos todos al hotel.
11.20 - Llega la delegación de Barcelona. Solo conozco a Jose Augusto (que hace poco que ha sido papá
). Hay un chaval nuevo que se llama Dani. Es de Alcoy. Parece un tipo majo. Reconozco a Luis (de una vez que estuvo en la CAM) y del resto de gente ni idea.
11.40 - Aparece la delegación de Madrid. Como son la tira, saludamos a los primeros que aperecen y nos montamos en el autobús.
12.15 - Llegamos al hotel. Poco a poco vamos haciendo el check-in. Llego a la mesa, mi bienvenido y mi llave no están. Me toca esperar a que todo el mundo haya acabado de hacer el check-in. Por fin me dan mi llave y subo a dejar los cacharros. La habitación está chula, pero no tanto como el año pasado: esta vez no hay vistas al mar ![]()
13.00 - Hora de comer. Me siento junto con los 4 o 5 que más conozco. La comida está muy buena, a diferencia del año pasado que solo pusieron VERDURA DE MIERDA.
15.00 - Comienza la reunión. Primeramente un tipo de Bancaja viene a explicarnos que su empresa se dedica a la banca, no a la tecnología, y que por eso consideran que no deben innovar en tecnología, que solo deben adoptar tecnologías ya probadas por otras entidades. Menudo merluzo. Después, uno a uno, van pasando los gerifantes de la empresa, contando sus historias, lo que esperaban de este ejercicio pasado, lo que se ha conseguido, “mi departamento lo ha hecho de puta madre, pero los otros… uffffffff”, etc. Se hace un poco pesadete, pero por fin, sobre las 20.30, nos dejan marchar.
20.40 - Reunión de la gente de software. Parece que la cosa se complica un poco para los de software. Hay que empezar a meter horas en la oficina de proyectos para así poder justificar el que haya tanta gente en el departamento como hay.
21.15 - Cena. Vamos al restaurante “Les Graelles”. La cena no está mal, lo que pasa es que es a base de pescado, y a mi no me mata. En nuestra mesa se sienta el Uber-Boss, el responsable de la empresa para Iberia y las Américas. El tío no es muy hablador y parece majo. No me dio mala impresión (y no es peloteo).
00.30 - Fiesta. Tras sortear unos móviles y unas blackberries, se enciende la música, se apagan las luces y yo, disimuladamente, cojo mi abrigo y me voy al hotel.
Viernes 25
09.30 - Actividades. Nos meten a todos en un salón de reuniones. Hay 3 tipos tocando los bongos. Conforme vamos entrando nos vamos apelotonando y arrinconando todos en la parte más alejada de donde están los tres tamborileros. Es inútil. Nos hacen ponernos en filas y empezar a hacer ejercicios ridículos: un paso a la derecha, un paso a la izquierda… siguiendo el ritmo… inspiramos, expiramos… “¡¡¡ Tierra, trágame !!!”. Nos dicen que como somos muchos, nos van a separar en 3 grupos, para controlarnos mejor. ¡Mierda! Menos oportunidad para escabullirme en una esquina hasta que todo pase. A cada grupo nos llevan a una sala de reuniones diferente. Subimos a la planta de arriba, llegamos a la puerta del salón. Nos ha tocado el monitor portugués, un tipo majo. Dice que nos lo vamos a pasar bien. Lo dudamos. Se dirije a la puerta, la abre y… ¡¡¡¡ OHHHHH !!!! TAMBORES PARA TODOS
Nos estaban vacilando con lo de la gimnasia-baile. En realidad nos enseñaron a tocar la darbuka. Personalmente, disfruté como un enano.
12.00 - Visita al Oceanográfico. Yo ya lo conocía, pero como esta vez nos pusieron guías, me enteré de alguna que otra cosilla que se me pasó por alto.
14.00 - Comida y despedida. Estando en Valencia no podíamos dejar de comer una típica paella valenciana en el hotel. No estaba muy buena, pero se dejaba comer. Desde el hotel nos llevaron a la estación. Marisa y yo aprovechamos para ver unas tiendecillas y hacer algo de tiempo hasta que saliese nuestro tren.
Y poco más. Un par de días intensos…


