Fin de la primera parte

27/09/2006

Ayer finalmente quedamos para disolver oficialmente el grupo. Teníamos nuestras rachas, sube y bajas, pero desde que Vicente dijo que se iba nada volvió a ser lo mismo, y es que era imposible que fuese lo mismo. A parte de las aspiraciones que tuviésemos, éramos un grupo de amiguetes que hacíamos música para divertirnos y para pasar el rato. En el momento en que faltó uno el local se quedó grande (es un decir) y su hueco resultaba difícilmente rellenable.

Juan Marcos: guitarra.

Como suele suceder, a toro pasado uno solo se acuerda de lo bueno, de las risas que nos hemos hecho, del día que pasamos pegando cajas de huevos en las paredes del local, de los conciertos a los que fuimos juntos, de lo que hemos aprendido con el grupo (más como personas que como músicos), de las confidencias, de los sueños compartidos, etc. Los ensayos en los que nada salía, las caras largas, el cansancio en esos días que tocaba ensayar después de un día perro y el resto de cosas menos buenas quedan como anécdotas y, haciendo balance, ha merecido la pena pasar por ellas para lograr lo que hemos llegado a lograr, aunque ahora no sirva de nada.

Luis: bateria.

Como homenaje a mis compañeros de grupo y más mejores amigos dejo aquí estas fotillos del día que fuimos a grabar nuestra primera maqueta. Nos la grabó Juanito en su estudio casero de Aspe en el que contaba con un material mínimo pero con muchas ganas e ilusión. El resultado, dijésemos lo que dijésemos entonces, estaba más que aceptable para el esfuerzo empleado y, sobre todo, para lo que costó ya que nos salió gratis. La lástima es no tener ninguna foto de La Tati (nuestra última cantante) en acción para poder ponerla aquí pero, igualmente, tú formaste parte como la que más.

Vicente: bajo.

El futuro es ahora incierto. Yo mantengo mis ganas de hacer algo. Tengo ideas en la cabeza que, con el tiempo, van cogiendo forma. He empezado a grabar esas ideas para que no se me olviden como ha pasado con muchísima música de la que he ido componiendo a lo largo de los años. Chicos ¿quién sabe si dentro de unos meses volvemos a juntarnos para grabar en serio todas estas ideas y volver otra vez a la carga?

Por todo eso no diremos adiós sino, al estilo pirata, FIN DE LA PRIMERA PARTE.


Simulacro

26/09/2006

Hoy ha tocado simulacro de emergencia en el trabajo. Todo empieza cuando se oye sonar una sirena lejana. Por lo general, el personal de seguridad verifica la incidencia y por megafonía anuncian: “Verificada incidencia: falsa alarma.”, pero una vez al año el mensaje cambia por: “Atención, atención: verificada alarma de incendio: desalojen el edificio.”

Simulacro de incendio.

Nadie se lo toma muy en serio pero, a fuerza de hacer simulacros, ya todo el mundo sabe quien es el abre filas, quien el cierra filas, por qué salida de emergencia salir dependiendo del tipo de incidencia, que aunque se trate de un simulacro se debe salir con las llaves, el bolso, las gafas y ese tipo de accesorios por si acaso no es un simulacro y no se puede volver a entrar.

Simulacro de incendio.

Los que se lo deben pasar de miedo son los bomberos que llegan con su camión, con las sirenas y las luces puestas, a toda velocidad y contando con un club de fans que para si lo quisiera más de un grupo y es que, aún no se ha dado la alarma por megafonía y las chicas ya están diciendo: “…qué bien, qué bien… que vienen los bomberos…” Aishhhhhhhh…


The Marlango thing

12/09/2006

Tengo pendiente desde hace más de una semana comentar el concierto que los Marlango hicieron en Alicante. Se trataba de la clausura del ciclo de conciertos que el Ayuntamiento de Alicante organiza todos los veranos en el paseo del puerto. Inicialmente estaba prevista la actuación de la mexicana Paulina Rubio pero, por caprichos del destino y para desesperación de quinceañeros y viejos verdes, acabaron viniendo los Marlango.

Portada de Automatic Imperfection

Mientras que el marco de la actuación era incomparable, con el puerto a un lado y el castillo de Santa Bárbara a espaldas, la puesta en escena fue sobria, acorde con el estilo del grupo pero quizá un tanto sosa. Ya no recuerdo con qué tema abrieron el espectáculo, pero lo que si recuerdo es que Leonor Watling salió al escenario con una camiseta interior blanca de tirantes, faldón negro y unos tirantes negros: rarita, pero muy sensual.

Los temas se fueron sucediendo sin pena ni gloria. Nos estuvieron presentando su último disco, Automatic Imperfection, junto con temas de su anterior trabajo, temas nuevos y algún que otro cover como un acaramelado “Vete” de Los Amaya, “The beat goes on”, tema en el que cada músico hizo un pequeño lucimiento personal y algún tema de Tom Waits.

A destacar la magistralidad de Óscar Ybarra a la trompeta que le da ese toquecillo tan característico al sonido Marlango. También a destacar lo imbécil que pudo llegar a ser Alejandro Pelayo, teclado y alma en la sombra del grupo, con sus gracias sin gracia y que se atrevió a recriminar hasta por dos veces a la gente que entraba tarde al concierto: chaval… tu cobras por estar ahí arriba y los que estamos abajo pagamos… toca y calla, so imbécil.

Resumiendo: lineal, aburrido, sin sorpresas. La chiquita canta muy bien, aguanta el tipo sobre el escenario y poco más. Eso sí… muy sosita hablando.