Si la montaña no viene a mi…
Éste ha sido un fin de semana en plan “cabra montesa”. El sábado por la mañana aprovechamos que Vicentico no tenía nada que hacer para subir al Cabeço d’Or y, de paso, charrar un poco que hacía tiempo que no teníamos oportunidad y aprovechó para confirmarme oficialmente que va a ser papi ¡Enhorabuena campeón!

Y hoy más monte, Quatretondeta-Pla de la Casa, esta vez con la gente de Ibérica. Ha salido buen tiempo, quizá demasiado bueno, llegando a hacer un sol de justicia durante unas pocas horas. La subida está muy chula: sin ser excesivamente larga, hay tramos muy escarpados en los que como no te lo tomes con calma, las pulsaciones se te disparan y el oxígeno te falta. La bajada ha sido más bien aburridita exceptuando un tramo que lo hemos descendido por un canchal.
Así que ahora mismo tengo agujetas hasta en las pestañas… la poca costumbre… o la edad… o algo… je,je,je.


