Open Water Diver
Ha llegado a mis oídos que este modesto blog sigue teniendo un lector asiduo así que, por respeto al mismo, seguiré actualizándolo
Durante el pasado mes de Septiembre, por fin y después de mucho tiempo queriendo hacerlo y de no haberme animado por diversos motivos, hice el curso para la certificación PADI Open Water Diver. Se trata de un curso teórico/práctico que te inicia en el submarinismo en aguas abiertas y que te permite bucear de forma autónoma sin necesidad de ser supervisado por un instructor. En el curso se aprende desde lo más básico (equipo, señales, normas de seguridad, etc.) hasta cosas algo más avanzadas como calcular mediante tablas el tiempo y profundidad máximos a los que realizar tus inmersiones para estar dentro de los márgenes de seguridad y no sufrir accidentes por descompresión inadecuada, maniobras en caso de emergencia, asistencia a un compañero en apuros, etc.

El curso en si ha dejado un poco que desear ya que en la escuela de buceo te dan un DVD y un manual, tú te los ves por tu cuenta y cuando lo ves oportuno te examinas. Está claro que puedes consultar dudas y tal pero, clase, clase… lo que se dice clase como que no dan. En el apartado práctico la cosa ya cambia. Primero se hacen inmersiones en aguas confinadas para familiarizarte con el equipo y practicar algunos ejercicios como quitarte el regulador y recuperarlo a ciegas (por si llegases a perderlo), quitarte la máscara y seguir respirando con calma a pesar del agobio que entra al principio, quitarte el equipo entero y volvértelo a colocar, etc. Son cosas que en algún momento te pueden ser útiles en caso de imprevisto.
He de confesar que las primeras inmersiones en aguas abiertas resultaron un poco embarazosas, primero porque me entran nauseas si estoy mucho tiempo parado en una barca pequeña y echarte al agua con náuseas no es la mejor forma de empezar una inmersión, y segundo porque cuando estás abajo te das cuenta de la cantidad de agua que tienes por encima y de que tu vida depende de muchos factores, no todos bajo tu control (y menos cuando empiezas). Es fácil agobiarse al principio, pero conforme se progresa se va viendo que ni es tan difícil ni tan peligroso cuando se actúa de una forma responsable.


