Loreena McKennitt

28/07/2008

Anoche, como colofón del I Festival de Músicas del Mundo celebrado en Alicante, tuve el gran placer de asistir al concierto que Loreena McKennitt dio en la Explanada del Puerto.

El concierto comenzó bastante puntual y tuvo una duración aproximada de 2 horas en las que la artista fue revisando temas organizándolos por bloques: un primer bloque de aproximadamente un tercio del concierto dedicado a sus últimos temas, con un marcado carácter de influencias y ritmos árabes y un segundo bloque que abarcaría el resto del concierto en el que pudimos disfrutar de sus temas más conocidos y representativos.

Loreena McKennitt

El escenario se me antojó un viejo desván abarrotado de instrumentos amontonados unos encima de otros. Tanto es así que arpa que toca Loreena era de quita y pon y, cuando no la estaba usando, la tenían que sacar del escenario. Y no es que el escenario fuese pequeño, sino que en él se disponían un total de diez músicos con toda suerte de instrumentos, alguno de ellos muy exóticos, que hicieron que la relación de virtuosismo por metro cuadrado de aquellas tablas se disparase.

Si bien el sonido no era malo, el lugar no acaba de ser el más idóneo para un recital de estas características. Primeramente por las nulas propiedades acústicas, y después por el ruido de tráfico que, llegado desde la cercana Plaza del Mar, crea una sensación de rum-rum que aunque no llega a captar nuestra atención interfiere en el sonido final del espectáculo. Sin embargo, el ser al aire libre y enclavarse en un sitio estratégico entre el mar y el Castillo de Santa Bárbara le otorgan un ambientillo que compensa lo anterior.

Resumiendo, un concierto muy recomendable. Sin ser un gran aficionado a la música de corte celta disfruté como un enano de la magnífica voz de Loreena y de las no menos magníficas ejecuciones de su crew.